14 de julio de 2016

Si no me has visto últimamente es porque me enamoré…

Me he dedicado a escribir los últimos dos años de mi vida sobre la importancia de ser fiel a ti mismo, de cómo no dejar que alguien o algo te distraiga de tus sueños ni te quite tu libertad, de lo relevante de darte el tiempo para cuidarte y hacer lo que te gusta y el día de hoy me descubro regresando a este blog tras dos meses de abandono (seguro ya lo descifraron, es el mismo tiempo que llevo con un nuevo status de relación en facebook).


Cuando empiezas a escuchar frases como “hace mucho que no te vemos”, “¿dónde has estado?”, “¿por qué ya no haces X o Y?” nos damos cuenta que estamos perdidos en las mieles del enamoramiento. Esa rutina del gym que no fallabas ni los sábados ya está suplida por netflix, paseos o compromisos de tu nueva familia, tu chat de whatsapp de solteros se ve silenciado y empiezas a ser súper activo en el (antes aburrido) chat de las parejitas,  los cadeneros de los antros ya ni te reconocen y lo peor de todo… con eso de que el amor engorda, seguramente tus jeans te aprietan (si, si… es el amor, no los kilos de pasta y el vinito que te cenas con tu fiel enamorado cada dos días).

No sé si estas “consecuencias” son buenas o malas, solo sé que al parecer son bastante comunes… cuando empiezas a salir con alguien y afortunadamente están en el mismo canal, algo pasa que  no quieres separarte ni un segundo de esa persona.. Si, si, obvio extrañas tu independencia y las aventuritas de solter@ que tenías, pero es mínimo comparado con lo bien que se siente pasar tiempo con alguien que –según tu – ya amas. Quieres dedicar la mayor parte de tu tiempo a enamorarte más, quieres conocer más, sentir más, hablar más, compartir más y eso hace que dejes de lado muchas cosas que también te gusta hacer… pero que ya se te olvidó.

Y si todo es felicidad... ¿Por qué deberíamos regresar a hacer todo lo que hemos dejado? sencillo de responder: Si no lo hacemos a tiempo, puede que sea demasiado tarde. Esta nube de amor, la cual -químicamente comprobado-  durará relativamente poco, nos nubla lo importantes que son estas “cosas” que hacíamos y ahora dejamos de hacer y si no actuamos a tiempo después nos estaremos preguntado ¿por qué al principio no parábamos de platicar y ahora resulta aburrido convivir? Y es obvio, si ya no tienes esas “cosas” que hacer ¿de qué carajos crees que vas a platicar con tu pareja? Todas esas platicas súper entretenidas que tenías al principio y producían esa admiración, sorpresa, curiosidad hacia tu pareja provienen de experiencias más allá de la relación, llegar al punto donde solo hacen cosas juntos, conviven con las mismas personas y ven las mismas series y hace más difícil tener esas mágicas platicas que se tenían en los años mozos de la relación.


Acostumbramos a nuestras parejas a esta dinámica donde dejamos de lado los gustos propios y los convertimos en nuestros, pensamos que es sostenible complacer a diestra y siniestra y desplazar nuestros compromisos por cumplir con lo novedoso y emocionante de la relación, pero si vemos un poquito más allá, cuando queramos explorar la idea de regresar a uno que otro hobby del pasado, será más difícil…  Imagínate un hombre que tras 1-2 años de mandilonear un día decida que quiere reintegrarse al juevecitos con sus amigos, volver a sus entrenamientos de rugby e irse a estudiar su pasión a otro continente… (JA JA) no dudo que el drama venga con todo furor cuestionando ¿desde cuando quieres cambiar los jueves de tiempo entre costuras por irte a tomar con tus amigos? ¿Rugby? De donde salió esa “novedad”... ¿Tu pasión? Creí que te apasionaban las noches conmigo… etc etc etc

Si, gocemos el enamoramiento, engordemos juntos pero nunca dejemos de hacer esas “cosas” que tanto nos gustan y que seguramente –por si lo olvidaste- fue lo que hizo que se enamorarán de ti, dejar ese hábito de lectura no te hará más interesante, dejar esa rutina del gym no te hará más atractivo y sobretodo… dejar de ser tú no te dará más “nosotros”.



3 comentarios:

  1. también puedes hacer cosas que te gustan con tu pareja, no dejar de ir al gym pero si ir juntos... a mi me funciona asi

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  2. No nos olvides Barb, jajaja.
    Cada vez que ando buscando empleo me leo el "date con la empresa"
    Disfruta de esta etapa. ¡Saludos!

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  3. Soltera o con pareja, sigues siendo la misma bonita, divertida y un amor locochón de persona! te súper quiero mi pelos rosas!

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